Perspectivas Agrícolas del SECC
Fecha en que fue actualizado: 30 de Octubre de 2009
Preparado por Clyde Fraisse y Brenda Ortiz
El Niño Puede Traer un Invierno y una Primavera Más Lluviosos al Sureste
Las condiciones a lo largo del Océano Pacífico ecuatorial comenzaron a cambiar de Neutras a El Niño en junio pasado y ahora presentan niveles calurosos correspondientes a un El Niño débil. Durante la temporada de Nov-Ene existe una probabilidad del 90% de mantener por lo menos condiciones débiles de El Niño, y solamente una pequeña posibilidad (9%) de regresar a las condiciones ENOS Neutras. El Niño podría tener impactos dramáticos en el clima del Sureste para lo que resta del 2009 y el comienzo del 2010. El Niño hace que la corriente del chorro de aire baje hacia el sureste en el invierno. Esto provee más humedad y energía a los frentes fríos. El Niño lleva típicamente de 40 a 50% más de precipitaciones que lo normal a la península de la Florida, y aproximadamente 30% más que lo normal al sur de Georgia.
Hortalizas de invierno, tales como el tomate y los pimientos verdes generalmente rinden menos durante años El Niño que durante años Neutros o La Niña. La mayoría de los patógenos del suelo y los problemas de la calidad de la fruta aumentan en años El Niño. Los problemas de la calidad de la fruta, tales como la pared gris y las enfermedades bacteriales y micóticas están típicamente asociadas con los climas lluviosos y pueden ser más prevalentes durante inviernos El Niño. Más información sobre impactos potenciales de El Niño en las hortalizas de invierno pueden encontrarse en la siguiente publicación de EDIS: http://edis.ifas.ufl.edu/AE269
El manejo de los nutrientes también puede ser afectado por un invierno y una primavera más lluviosos, a medida que la frecuencia de los eventos de precipitación lixiviante aumenta, haciendo que los nutrientes, principalmente el Nitrógeno, sea lavado de la zona de la raíz, especialmente en campos irrigados con irrigación a filtración. Estudios recientes demostraron que durante años El Niño, por lo menos un evento de precipitación lixiviante de 1,0 pulgada o más en un día ocurrió en la mayoría de las localidades donde se producen hortalizas de invierno en Florida y dos de estos eventos ocurrieron en 9 de cada 10 años.
El Niño puede afectar también otros productos. En general, los años El Niño son buenos para las pasturas de invierno debido a las condiciones lluviosas. Sin embargo, el crecimiento puede ser más lento debido al aumento de nubosidad y consecuente disminución de la radiación solar. En el caso de la producción forestal, las siembras durante El Niño (condiciones más lluviosas) están generalmente bien establecidas. Sin embargo, bajo tales condiciones, pueden evitarse las siembras en tierras muy bajas para minimizar pérdidas, ya que las lluvias excesivas podrían ahogar a las plántulas. Las condiciones más lluviosas pueden tener también un impacto negativo en las operaciones de cosecha. Más información sobre los impactos de El Niño en la producción forestal y las pasturas puede encontrarse en las siguiente publicaciones de EDIS:
- • El uso de los pronósticos de la variabilidad climática estacional para planificar el establecimiento de la siembra de bosques: http://edis.ifas.ufl.edu/AE282
- • Opciones de Manejo Basadas en el Clima para los Productores de Ganado Vacuno de Carne en el Centro-Norte de Florida: http://edis.ifas.ufl.edu/AE289
En el caso de las frutas templadas (durazno, nectarina, arándano, frutilla), las condiciones de El Niño generalmente resultan en un aumento de la acumulación de frío en la primera parte del invierno (Nov-Ene) y pueden disminuir la necesidad de aceite u otros rociadores compensadores de la dormancia en duraznos y arándanos. Este año, los productores pueden seguir el rastro de la acumulación de frío mirando la herramienta de acumulación de frío de AgroClimate, que calcula el número de horas-frío y unidades de frío acumuladas para todas las estaciones de la Red Automatizada del Tiempo de Florida (FAWN) en todo el estado. (http://www.agroclimate.org/tools/ChillAccum/). Más información sobre el monitoreo de la acumulación de frío y pronósticos puede encontrarse en la siguiente publicación de EDIS: http://edis.ifas.ufl.edu/review_AE452?version=42330
Las condiciones de más frío y lluvia pueden retardar el ritmo de desarrollo en algunos cultivos de frutas perennes, tales como la frutilla. Los niveles más bajos de radiación solar que resultan de las condiciones nubosas pueden afectar también el crecimiento en algunos cultivares. Además, las condiciones pueden favorecer el desarrollo de enfermedades micóticas, tales como Antracnosis y Botritis de la pudrición de la fruta. Los inviernos fríos y lluviosos favorecen la aparición de otra enfermedad, la Mancha de la Hoja Angular (Xanthomonas fragariae), (publicación de EDIS: http://edis.ifas.ufl.edu/PG056). Así, a diferencia de la temporada de invierno de 2008-09, cuando tuvimos un año La Niña que fue típicamente más seco que lo normal, y por consiguiente con muy pocas enfermedades, los productores deberían estar alertas y preparados para una próxima temporada con potencialmente más enfermedades.
Los cultivos en hilera que pueden ser afectados por El Niño en el Sureste lo constituyen principalmente granos pequeños (el trigo del invierno y la primavera, avena, cebada y centeno). El aumento de la exposición a temperaturas bajas (acumulación de frío) en la primera parte del invierno (Nov-Ene) puede acelerar la floración, especialmente de aquellas variedades con alto requerimiento de reposo invernal. Las condiciones lluviosas que se dieron en la mayor parte del sureste durante esta estación de otoño retrasaron la cosecha de cultivos de verano (maíz, maní y algodón, lo cual está causando un retraso en la siembra de cultivos de invierno. La siembra tardía de cultivos de invierno, especialmente trigo, podría reducir el riesgo para la colonización de la Mosca Arpillera y la reproducción de Áfidos al inicio de la temporada, así como el aumento de la población de invierno. Por contraste, el aumento en la cantidad y la frecuencia de lluvias puede reducir la labranza en los suelos arcillosos que poseen la capacidad para retener mucha agua o suelos malos para el drenaje. En el norte de Alabama, donde predomina este tipo de suelo, los productores podrían esperar reducciones en el rendimiento si continúan las condiciones lluviosas.